Área ciudadanos
Electrodomésticos
La etiqueta energética | La etiqueta energética |
|
|
|
El etiquetado energético es de ámbito europeo y constituye una herramienta informativa al servicio de los compradores de aparatos consumidores de electricidad, permitiendo al consumidor conocer de forma rápida la eficiencia energética de un electrodoméstico. Debe exhibirse obligatoriamente en cada electrodoméstico puesto a la venta. La etiqueta energética nos permite conocer y comprar electrodomésticos que nos ayuden a ahorrar durante su funcionamiento. Las clases energéticas para electrodomésticos que se consideran de bajo consumo vienen representadas en las letras A, B y C, con tres tonos de verde diferentes. Los que pertenecen a la clase A se consideran como los más eficientes presentando un consumo de energía inferior al 55%. Aquellos que se engloban dentro de la categoría B presentan un nivel de consumo un poco más elevado, entre 55% y el 75 % y los de la clase C son los que gastan entre el 75 % y el 90 %. En el caso de los frigoríficos, existen además las clases A+ y A++. Estas clases tienen una eficiencia energética mayor (consumen entre un 58% y un 70% menos del consumo normal) y se han creado a raíz de las mejoras técnicas producidas en la fabricación de frigoríficos en los últimos años.
Podemos comparar la clasificación energética de dos electrodomésticos del mismo tipo y prestaciones. El de categoría superior, por ejemplo A, consumirá un 15% menos que uno de clase B.
Fig. 1 - Porcentajes de Reducción de Consumo
Los electrodomésticos que están obligados a mostrar la etiqueta de calificación energética son los frigoríficos, congeladores, lavavajillas, lavadoras, secadoras eléctricas, hornos eléctricos, fuentes de luz domésticas y aparatos de aire acondicionado. En una etiqueta encontramos tres zonas diferenciadas
Fig. 2 - Etiqueta Energética
La inclusión del criterio de Eficacia de Lavado, tanto en las lavadoras (lavadoras de clase A o superior, lavadoras de consumo energético inferior a 170 Wh/kg, y lavadoras bitérmicas) como en el caso de lavavajillas (lavavajillas de clase A o superior y lavavajillas bitérmico), supone la comprobación por parte del usuario de la etiqueta energética en la casilla de Eficacia de lavado, que deberá ser clase A.
Legislación del Etiquetado EnergéticoLa Directiva 92/75/CEE del Consejo Europeo, de 22 de septiembre de 1992, relativa a la indicación del consumo de energía y de otros recursos de los aparatos domésticos, por medio del etiquetado y de una información uniforme sobre los productos, en su Artículo 2, indica que se pondrá en conocimiento del consumidor, mediante una ficha informativa y una etiqueta relativas a los aparatos domésticos que se expongan con destino al usuario final o estén destinados a la venta, alquiler o alquiler con derecho a compra, la información referente al consumo de energía eléctrica, otras formas de energía y otros recursos esenciales de los mismos, así como los datos complementarios. Las directivas generales y específicas para cada tipo de electrodoméstico regulado por el etiquetado energético, han sido transpuestas a España con la publicación de los Reales Decretos que rigen el etiquetado energético en nuestro país:
Para ampliar información sobre la eficiencia energética y el ahorro de la energía en diferentes ámbitos, pueden consultar la “Guía práctica de la energía” publicada por el IDAE: http://www.idae.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/relcategoria.1142/id.94/relmenu.64 |
|||||||||||||||||||||





